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Lo primero que siempre me preguntan es ¿que entiendes por una buena defensa? Aquí hay tantas opiniones como entrenadores, pero desde que era muy pequeño, tengo metido en la cabeza que en esto del baloncesto, el anotar es primordial. Puedes defender de una manera excepcional, que si no eres capaz de anotar, posiblemente pierdas el partido, ya que aunque la defensa sea casi perfecta, hay cosas imposibles de defender. Mi principal objetivo de una buena defensa es recuperar aquello por lo que gira todo el baloncesto: el balón.

El poder defender de una manera que te permita hacer transiciones sencillas que aporten puntos a tus ataques estáticos es la clave para poder ganar partidos. El equipo, mientras defiende, tiene que ser consciente de por que y para que lo hace. Solamente si tienes una actividad defensiva alta, solamente si eres capaz de impedir que el rival ataque cómodo y solamente si eres capaz de controlar tu rebote, podrás dominar el partido. Se que escribirlo es sencillo, pero llevarlo a la práctica es muy complicado.

Lo primero que intento que mis equipos asimilen son las transiciones ofensivas. ¿Por que hablo de transiciones ofensivas si esto es un artículo sobre la defensa? Así lo veo yo. Un equipo que sabe rebotear y correr bien, que es capaz de llegar en 5 o 6 segundos de canasta a canasta, haciendo que todos los jugadores corran, provocan en el ataque del rival ansiedad. Una ansiedad basada en este principio: si estoy atacando y lo hago mal, fallo el tiro o me roban el balón, se que tengo que hacer un balance excepcional si no quiero que me anoten. Si desde una transición rapida defensa-ataque conseguimos que el rival juegue condicionado en su ataque, tenemos ganados muchos puntos.

Tengo una serie de “mandamientos” defensivos muy sencillos que intento que mis equipos, desde el principio aprendan.

Se responsable de tu defensa. No cargues a tus compañeros con ayudas innecesarias, hazte fuerte en el 1 contra 1.
Si arriesgas, recupera siempre al centro de la zona y desde ahí ajusta al atacante libre. Juega el 2 contra 1 de manera valiente, pero consciente de cómo recuperar.
Se consciente de dónde defiendes. El lado fuerte se defiende de una manera y el débil de otra.
El rebote defensivo es parte de la defensa. De nada sirve defender 23 segundos a muerte si se dejan segundas opciones.

A partir de aquí cada equipo se puede ajustar de una manera y otra, sobre todo desde ejercicios con desajustes defensivos, entrenar mucho situaciones de 3 contra 2 y de 4 contra 3, intentando llevar a cabo el 2º mandamiento que es ajustar el medio de la zona y jugador libre, buscando siempre saltar al jugador de balón el defensor que ajuste el centro.

Continuacion 1 AQUI

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